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¿Vienes conmigo?

EXPERIENCIAS DIFERENTES 24 enero, 2011

Salta a la vista que conocer mundo es algo que me fascina, pero a parte de ver paisajes tan alucinantes como los que os he mostrado en el blog, me encanta el movimiento de las grandes ciudades que hay alrededor del mundo. Pasear por ellas, visitar museos, iglesias, catedrales, monumentos y conocer la cultura de otros países es algo que me gusta hacer cada vez que visito un lugar.

Visitar Nueva York es uno de mis mayores sueños y Sudamérica me llama también muchísimo la atención, aunque de momento no he tenido la oportunidad de ir.

Tan sólo he estado en tres países (Inglaterra, Irlanda y Francia);  ahí he tenido experiencias completamente diferentes pero no por ello inolvidables.

En esta página os relataré parte de esas experiencias, donde incluiré fotos tomadas por mí misma y también en las que aparezco.

¿Queréis conocer una pequeña parte de mí?

 

 

El verano de 2009 estuve en Killarney, un pequeño pueblo en el suroeste de Irlanda. Me fui con un par de amigos y nos hospedamos en familias diferentes. Allí conocimos gente de otras edades con la que congeniamos muy bien. Por las mañanas teníamos clases en un colegio y por las tardes actividades que organizaba la compañía con la que fuimos. Por supuesto no nos quedó otro remedio que acostumbrarnos al horario que tienen allí: comíamos a las 12 de la mañana y cenábamos a las 6 de la tarde.

Durante nuestra estancia en Irlanda hicimos actividades diferentes, kayaking, paseo en barco, surf, paseo en bicicleta, practicamos diferentes deportes, hicimos rutas…

Grupo de amigos vestidos con traje apropiado para kayak

 

Una de las actividades que más me gustó fue salir a la calle y en compañía de una guitarra cantamos canciones en inglés y español, todo eso para pedir dinero for charity; además de eso bailamos sevillanas. Nos lo pasamos “pipa“.

Imagen de tres niñas bailando sevillanas

 

El tiempo que pasábamos en familia hacíamos la vida normal que llevaban ellos: pasar tiempo con amigos y familiares. Es cierto que tuve gran suerte, pues tuve una familia muy acogedora que me trataba con mucho cariño y como si fuera una más.

Imagen de dos niñas sonriendo tumbadas en una colchoneta

Imagen de dos personas, un niño rubio con ojos azules y una niña detrás cogiéndolo de los brazos y sacando la lengua

 

 

Un día a la semana íbamos a la discoteca, pero ya os imagináis, con el horario que teníamos entrábamos a las 7 de la tarde y a las 21.30 – 22.00 estábamos ya en casa.

Cada sábado hacíamos una excursión a otra ciudad y visitábamos los lugares más importantes. Además teníamos nuestro tiempo para hacer shopping. ¡Qué menos!:)

Imagen de un grupo de gente en la puerta de la fábrica GUINNESS

 

Si tuviera que poner alguna pega es que durante las cuatro semanas ¡¡¡no paró de llover!!! Sin duda alguna a Irlanda no me iría a vivir NEVER.

Aún así, durante ese mes tuve una experiencia que jamás olvidaré.

 

 

Ese mismo año, antes de comenzar las clases, me fui una semana a Francia con mis padres y con mi hermana. Mi hermano se quedó en tierra (es lo que pasa por no estudiar).

Concretamente estuvimos en París. Durante siete días no paramos de andar, de visitar sitios y de recorrer la ciudad de arriba a abajo. Cada día a las 8 de la mañana estábamos “en planta” y hasta por la noche no llegábamos al piso, donde caíamos rendidos.

Vista de la Torre Eiffel desde abajo

 

Era una ciudad que siempre había querido conocer, y una vez visitada he de decir que J´adore Paris.

Montmatre, la Plaza de los Pintores, Moulin Rouge, la Basílica de Sant Denis, un paseo por el Sena, el Louvre, Nôtre Dame, el Arco del Triunfo, Sainte Chapelle, el Panteón, el Museo d´Orsay, Versalles, Montparnasse, las Galerías Lafayette, los Campos Elíseos, el Trocadero, el Museo Rodin, el barrio latino… fueron muchos de los sitios que visitamos. Y sí, los tengo apuntados, ¡no os creáis que me acuerdo de todos!

 

 

Vista de una parte de los jardines de Versalles, París

 

En Francia ya había estado anteriormente, en Montpellier. Allí tengo familia y fui a visitarlos en el verano de 2008 junto con mis padres, hermanos y algunos primos. Estuvimos durante un par de semanas y mi tía y primos (que viven allí) nos enseñaron la ciudad y los pueblos de alrededor. La última vez que estuve allí fue al final de este verano. Ésta vez fui yo sola, para practicar el idioma. Estuve durante tres semanas.

Mi tía es profesora de español allí y asistí a sus clases para que los alumnos se sintieran más motivados al hablar con un nativo; además asistí a clases de inglés, griego, matemáticas, física… ¡todo en francés, por supuesto!

 

 

 

 

Mi última experiencia en el extranjero ha sido este verano. Con unos cuantos amigos, nos fuimos a Brighton, ciudad situada en el sur de Inglaterra. Al igual que hice en Irlanda, nos hospedamos en familias diferentes y seguimos prácticamente el mismo método que el primer año. Teníamos clases y actividades. El hecho de alojarse en una familia es positivo a la hora de practicar el idioma, por eso repetí la experiencia.

La diferencia entre Killarney y Brighton es enorme. Killarney era un pequeño pueblecito incomunicado, muy acogedor, con cuatro tiendas y muy poca gente.
Brighton es todo lo contrario. Una gran ciudad con movimiento, donde había que coger el autobús para ir a cualquier sitio y llena de innumerables tiendas.

Imagen de dos niñas junto a una cabina telefónica típica de Inglaterra (roja)

Foto de un coche rojo con la bandera de Reino Unido en la parte de arriba y en los retrovisores

Imagen de un autobús de dos plantas con un mensaje en letras de colores

 

Un evento que coincidió con mi estancia allí fue el Gay Pride (día del orgullo gay). Hubo un festival, la gente iba pasando por las calles disfrazada y cuando terminaba el “pasacalles”, por así llamarlo, la gente iba a un terreno muy amplio donde había música, comida y fiesta; la ciudad estaba abarrotada, pues, además venía gente de fuera.

4 personas disfrazadas con un traje de color plata y pelucas de colores

Imagen de una mujer disfrazada con un traje color naranja y una peluca de colores

Imagen de dos hombres pintados de cara y cuerpo como un tigre de colores y gafas de sol

 

Imagen de tres personas, en medio una persona disfrazada de indio y a los lados dos niñas con un sombrero

Cada fin de semana íbamos a otras ciudades (visitamos Londres) y un par de días a la semana teníamos discoteca. Nosotros no éramos menos y aprovechábamos cualquier ocasión para disfrazarnos y pasárnoslo bien.

Vista del Big Ben (Londres)

 

Imagen de cuatro amigos disfrazados, dos de rockeras, uno de mujer y otro de empollón

 

El horario, al igual que en Inglaterra: comida a las 12 de la mañana y cena a las 6 de la tarde. La diferencia es que teníamos más libertad y pasábamos mucho tiempo fuera de casa. A pesar de tener también suerte con la familia, se nota que los ingleses son más fríos, cosa a la que nos tenemos que acostumbrar aunque los españoles seamos más abiertos.

 

 

Experiencias de este tipo te llenan como persona, te ponen a prueba y aprendes a convivir en un lugar diferente y con muchas más personas.

El año próximo supongo que repetiré, eso sí, con esta edad ya toca trabajar. ¿Qué mejor lugar que en el extranjero y practicando el idioma?

 

 

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